Celebrado un encuentro internacional para abordar la problemática del tráfico de órganos

Los mayores expertos internacionales en trasplante de órganos se han reunido recientemente en un taller virtual organizado por la Pontificia Academia de las Ciencias del Vaticano y copatrocinado por la Organización Mundial de la Salud, OMS. En representación de España, ha asistido la directora general de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), Beatriz Domínguez-Gil junto a la embajadora ante la Santa Sede, Carmen de la Peña Corcuera. Al foro han asistido más de 250 profesionales del trasplante y representantes de los ministerios de salud de 98 países de los cinco continentes.

En este encuentro se ha abordado la creciente frecuencia de enfermedades que pueden derivar en la necesidad del trasplante y se ha puesto de manifiesto que el trasplante es la mejor opción terapéutica para tratar la insuficiencia orgánica terminal. Asimismo, se ha insistido en el principio de transparencia y en la necesidad de supervisión de estos procedimientos y de evaluación continua de sus resultados a través del desarrollo de registros post-donación y postrasplante.

De acuerdo con los últimos datos del Observatorio Global de Trasplantes (GODT, en sus siglas en inglés), que gestiona la ONT por mandato de la OMS, en 2019 se realizaron 153.860 trasplantes de órganos en todo el mundo. Aunque parezca una cifra abrumadora, solo representa el 10 por ciento de las necesidades globales. «De ahí la importancia de seguir trabajando en el desarrollo de esta terapia en los diferentes países para evitar el tráfico de órganos y el turismo de trasplantes», indica la ONT. La OMS calcula que entre un cinco y un diez por ciento de los trasplantes que se realizan cada año en el mundo resultan del tráfico de órganos. Este delito ocurre normalmente en el contexto del turismo de trasplante, en el que pacientes de países ricos o con minorías ricas se trasplantan en países en vías de desarrollo con órganos ilícitamente extraídos de los sectores más vulnerables de la población. «Pero ningún país está libre del tráfico de órganos. Es un problema de dimensión global que vulnera derechos humanos fundamentales y supone una grave amenaza para la salud individual y para la salud pública», señala la ONT.

Por otra parte, en el encuentro se han presentado casos de éxito, como el español, para que aquellos países que lo deseen puedan imitar lo que se conoce internacionalmente como el “Spanish Model”, cuyos elementos se han reproducido con éxito en países como Australia, Canadá, Reino Unido o gran parte de Latinoamérica. Esta puesta en común culminará con el desarrollo de un informe que permitirá impulsar la terapia del trasplante de forma regulada y protegiendo a donante y receptor.