Los últimos avances en diagnóstico y tratamiento permiten mejorar la calidad de vida de los enfermos de mieloma múltiple

Según ha indicado recientemente la SEHH, el diagnóstico cada vez más temprano y una mayor eficacia de los tratamientos ha aumentado la calidad de vida de los pacientes de Mieloma Múltiple, MM, que se celebra el próximo sábado, 5 de septiembre. Se estima que esta enfermedad, que afecta sobre todo a personas mayores y representa el diez por ciento de todo el cáncer hematológico, podría afectar a entre 2.000 y 3.000 personas cada año. 

Para Juan José Lahuerta, hematólogo del Instituto de Investigación del Hospital Universitario 12 de Octubre (Madrid) y coordinador del Grupo Español de Mieloma (GEM-PETHEMA), de la SEHH, «la mejoría es especialmente significativa en pacientes que consiguen respuestas profundas mantenidas», añade. En este contexto, no hay que olvidar que el MM avanzado es una de las enfermedades que más deteriora la calidad de vida relacionada con la salud, debido fundamentalmente al impacto de la enfermedad ósea y la anemia. Con respecto al tratamiento, el objetivo general es «optimizar la relación beneficio/riesgo y, siempre que sea posible, alcanzar y mantener la enfermedad mínima residual (EMR) negativa», señala este experto, quien explica que «aunque el MM sigue siendo considerado una enfermedad incurable, en un porcentaje variable de pacientes es posible alcanzar una ‘curación funcional’, cuyo significado a largo plazo es aún desconocido».

«En primera línea de tratamiento, el esquema VRD (bortezomib, lenalidomida y dexametasona) es hoy mayoritariamente aceptado porque iguala o supera en eficacia a VTD (bortezomib, talidomida y dexametasona), el estándar aún asentado en ficha técnica», afirma Lahuerta. En pacientes mayores, «el repertorio autorizado varía desde VRD a la combinación de bortezomib, melfalán, prednisona (VMP) y daratumumab o lenalidomida, dexametasona y daratumumab, consiguiéndose entre 36 y 40 meses de mediana para la supervivencia libre de progresión». En pacientes más jóvenes, «el uso de VRD junto con trasplante autólogo de médula ósea y mantenimiento con lenalidomida permite obtener hasta un 60% de supervivencia libre de progresión a los 70 meses».

No obstante, «no existen datos a muy largo plazo de los resultados de todos estos tratamientos». La medicina personalizada comienza a tener aplicación en el MM y, en un futuro próximo, los avances en inmunoterapia «permitirán profundizar en el efecto anti-MM y mejorar los resultados clínicos», comenta este experto. Algunos tipos de inmunoterapia activa en MM son: inhibidores del punto de control, para desbloquear mecanismos de vigilancia inmune; anticuerpos monoclonales dirigidos contra antígenos de superficie, como anti-CD38 o antiBCMA; anticuerpos conjugados, como belantamab mafodotin (BCMA-MMAF); anticuerpos biespecíficos; vacunas para activar una inmunidad antitumoral específica; y la terapia CAR-T. «Próximamente se publicarán nuevos resultados de largo seguimiento con anticuerpos biespecíficos que han demostrado una eficacia clínica relevante, con respuestas globales que se sitúan entre el 60 y el 90 por ciento, y con varias terapias CAR-T dirigidas a nuevas dianas».