Hematólogos y nefrólogos lanzarán estrategias comunes en el abordaje de los pacientes con cáncer de la sangre y trasplantados de médula ósea

Hematólogos y nefrólogos han mostrado la intención de abordar de manera conjunta estrategias dirigidas a los pacientes con enfermedades hematológicas y/o renales, según ha quedado de manifiesto con la reciente firma de un convenio marco de colaboración por parte de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia, SEHH y la Sociedad Española de Nefrología, S.E.N. Entre otras acciones generales, este acuerdo contempla el intercambio de información entre ambas sociedades científicas, el desarrollo de actividades de formación y de investigación, la celebración de seminarios, cursos y conferencias sobre temas de interés común, y la inclusión de talleres y/o ponencias específicas en los congresos científicos de cada sociedad.

Según han informado las entidades firmantes del acuerdo, el primer proyecto conjunto que se pondrá en marcha próximamente es el curso Hemato-Nefrología, una subespecialidad que, tal y como explica el presidente de la SEHH, Ramón García Sanz, «está viviendo un auge importante en los últimos años, paralelamente a los nuevos avances en terapias frente al cáncer hematológico y su toxicidad asociada, como los inhibidores de ‘check-point’ o los anticuerpos anti-factor de crecimiento vascular (anti-VEGF)».

Para la presidenta de la S.E.N, Patricia de Sequera Ortiz, «el abordaje multidisciplinar de las enfermedades se ha convertido en un pilar básico para la mejora de la calidad de la asistencia sanitaria y de los pacientes y, en este sentido, la Nefrología y la Hematología tenemos importantes patologías en común en las que podemos trabajar y colaborar de manera conjunta para avanzar en este camino». Algunos ejemplos de ellas son la nefrotoxicidad por los fármacos empleados en los tumores hematológicos, la aféresis terapéutica y el tratamiento del fracaso renal agudo de enfermedades como el mieloma.

Las hemopatías malignas, en su conjunto, ocupan el tercer puesto en la clasificación general del cáncer, por detrás de los procesos malignos de pulmón y mama. Aunque hay identificados más de una decena de cánceres de la sangre, los linfomas, las leucemias y los mielomas son los más frecuentes, con una incidencia anual estimada de 10.000, 6.000 y 3.000 casos respectivamente, según datos de la Red Española de Registros de Cáncer. En cuanto a la prevalencia, se estima que en España podría haber 23.000, 16.000 y 25.000 pacientes con linfoma, leucemia y mieloma múltiple respectivamente.